Economia Real ®

La economia colaborativa dentro de las empresas

colaborativa

A través del ensayo de 1937, “The Nature of the Firm”, básico en la formación de miles de managers que se han preparado en todo tipo de escuelas de negocio, Ronald Coase, economista y premio Nobel teorizaba en que las empresas existen para minimizar los costes de transacción a los que, irremediablemente, nos enfrentamos a la hora de afrontar el mercado para adquirir un bien o servicio.

Es decir, si no hubiese empresas, se dispararía la incertidumbre de a qué precio podríamos cerrar en cada momento cualquier transacción, con lo que los precios de estas no serían estables, y por ello los actores desistirían de realizar intercambios por el mero hecho de su complejidad ( y coste por lo tanto).


Imaginemos que queremos hacer un guiso en casa, y debemos buscar los ingredientes, frente a poder ir a un supermercado, que encontraremos abierto dentro de un determinado horario y que nos garantiza el acopio de las mercancías está el tener que desplazarnos a la casa del productor –a saber cuál y a saber si tiene disponibilidad de la mercancía.


Viendo esto, la primera alternativa se nos antoja mejor, lo cual justifica la existencia de diferentes cadenas de supermercados buscando la oferta más atractiva para el consumidor que se traduce en precios asequibles, demanda satisfecha de manera constante y de calidad ( de otro modo, como consumidores nos iríamos a la competencia).

Ya en 1960, Coase escribió su segunda gran obra “El problema del coste social”, donde explicaba cómo los costes de transacción afectaban a la interacción de los diferentes derechos de propiedad. (Ej: Si una fábrica emite ruido cuando produce, se verán afectadas las casas relativamente colindantes. Ambos agentes ejerciendo sus derechos de propiedad legítimos: unos producir bienes y los otros usarlas como domicilios).

Coase llegó a demostrar que, bajo ciertas condiciones, los propietarios pueden ponerse de acuerdo y llegar a pactos que beneficien a ambas partes, (ej: hacer ruido a unas determinadas horas y días que no afecten a los vecinos) sin necesidad de regulaciones o mediaciones externas (ej: leyes que paren la producción o impidan vivir a propietarios)

Ante este planteamiento, hemos podido constatar recientemente el auge de la llamada “Economía Colaborativa”. Esta tiene mucho que ver con las teorías de Coase. Por ejemplo, yo dueño de un coche, me voy este fin de semana a La Coruña, y para reducir costes ( dentro de los que se incluyen emisiones de CO2), permito que otros usuarios que también realizan el mismo viaje en el mismo intervalo de tiempo, vengan conmigo previo pago de una cantidad cuya transacción lleva la bendición ( por mor de una empresa ) que le da una pátina de seguridad jurídica entre agentes que no se conocen previamente. A ti lector, te vendrán muchos ejemplos de este uso ( para poder dormir en un viaje, para realizar el viaje, para intercambiar ropa, para realizar pequeños préstamos, crowfunding…).

Pues bien, a mí, ante este auge, del que todo el mundo se hace eco, y al que muchos dan su bendición, muchos CEO´s de nuestras empresas lo pontifician incluso en sus discursos, me asalta una pregunta: ¿Por qué no se aplican los códigos de la Economía Colaborativa en las empresas?

Es decir, ¿por qué no intentamos que dentro de nuestras empresas se minimicen los costes de transacción y además se permita que diferentes áreas lleguen a pactos sin necesidad de terceros? En definitiva, ¿por qué no permitimos que las empresas ya consolidadas, con pasado, presente y que buscan un futuro no trabajen con los códigos de la Nueva Economía?

La posibilidad de que dos áreas de diferentes departamentos se “alíen” con un fin común que haga que trabajen de manera coordinada para obtener un nuevo producto , un nuevo servicio o un nuevo modo de hacer cosas dentro de la firma, de manera más eficiente ( reduciendo costes de transacción) está ahí. Siempre que lo permitamos desde dentro y lo alentemos, dejando a la gente intra-emprender, no poniendo trabas absurdamente burocráticas en el camino que les desalienten. En definitiva, dejando que el talento de cada uno vaya generando nuevos “emprendimientos” en diferentes áreas de manera transversal, como si fuesen emprendedores trabajando desde el garaje de su casa.


Por ejemplo, si un área genera un servicio que está dentro de la cadena de valor de la empresa, pero realizándolo de un modo diferente, consigue que otra área afectada tenga menos costes en su ámbito – sin que a la primera se le penalice- , el cambio en la manera de trabajar de esta primera debería ser automático, sin que nadie en la empresa tuviese que decir ( ni aprobar ) nada adicional, sólo con que ambas se pusiesen en contacto.

Imaginemos este ejemplo a lo grande, con mejoras de producción, “spin off” de productos, nuevos sectores…etc. Es decir con todo el talento de la firma pensando como un gran Ente y trabajando de manera coordinada. ¿Ves la potencia del planteamiento?

Para ello, el primer ejecutivo debe dar ejemplo como decía Coase, dejando que interactúen los diferentes ámbitos, e inmiscuyéndose lo mínimo, dando unas pautas eso sí, pero dejando que los diferentes actores trabajen, porque si están dentro de la empresa, con los cargos que ya les han sido asignados, debemos dejar que desarrollen su papel, de otro modo no seremos honestos con ellos, ni con nosotros mismos, si somos los directivos que les hemos designado ni con los accionistas, que son en definitiva a quiénes nos debemos todos los que trabajamos en una empresa, del primero al último.


La buena noticia es que estos métodos se pueden desarrollar, trabajar y aprender. Tú directivo, aún estas a tiempo, sólo falta que aceptes el reto, porque nos va mucho el ello.

Comentarios   

0 #3 mariano 20-11-2016 19:32
Quiero conocer como aplicar un modelo que permita hacer una empresa colaborativa, si no lo es en la actualidad y cuanto recursos de tiempo y dinero me consumiria.

Gracias. Por ciento muy acertado el artículo.
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0 #2 luis.vicente 20-11-2016 19:29
Luchamos todos los días con esto, los mandos intermedios, no saben su potencial, roban las ideas y nos dejan con las manos vacias. Como podemos luchar contra esto?.
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0 #1 Lucifer 20-11-2016 19:27
Tengo que reconocer que el artículo, es de una alta calidad, pero me gustaría que profundizaran como implementarlo.. . Creo que el valor es exponencial. También me gustaría conocer en que escenarios lo habéis aplicado.
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