Economia Real ®

Pero… La calle es muy dura ahí fuera.

No nos gusta personalizar las experiencias que nos trasladan nuestros coachees, pero no puedo dejar de dedicar este post a un comentario que oímos el otro día durante una jornada que tuvimos con 50 personas. Y que, por supuesto, hemos oído cientos de veces.


Durante el desarrollo de la misma, uno de los asistentes hizo un comentario que todos –seguro- hemos puesto alguna vez en mayor o menor medida como auto-objeción cuando salimos a la calle a vender o cuando tenemos que pensar en materializar los objetivos que tenemos que cumplir.

 


Es común a un saltador de pértiga, a un alto ejecutivo o a una persona ante el reto de su vida – llevar a cabo unos estudios superiores, dejar de fumar….. Es, asemejando con el problema que tienen los escritores, el momento en el que la primera página del libro de nuestros logros está aún en blanco, y nos queda la tentación de decir: -“……la teoría es muy bonita, pero en la práctica cómo aplico las enseñanzas aprendidas.” En un idioma más llano, lo decimos a veces como el título de hoy: -“La calle es muy dura ahí fuera”


Pues la primera noticia es mala: nadie lo puede hacer por ti. No te lo puedo negar porque yo no soy un alto ejecutivo que está acostumbrado a decir cómo hacer las cosas y no hacerlas. Yo soy un trabajador “de línea” que está acostumbrado a “hacer”.


Y aquí viene la segunda noticia, esta es buena: tú lo  puedes hacer. Lo que te digo es que lo primero con lo que debes contar es con la voluntad de querer llevar a cabo el logro.


Es decir, la posibilidad de llevar a cabo un logro es directamente proporcional a mi fuerza interior. Cuanto más estructurado y fuerte esté mi yo interior, cuanto más me conozca a mí mismo, tenga asimiladas mis potencialidades, sepa dónde están mis debilidades, y cuanto más hayan entrenado las herramientas que se ajustan a mi situación personal, con el entorno y con mi trabajo, más preparado estaré para llevar a cabo mi objetivo.


Y a partir de entonces, intentarlo e insistir, con positivismo y ambición, pero insistir. Incluyendo dosis de innovación en lo que hagas, fomentando la creatividad de los que tienes alrededor, y teniendo los objetivos a la vista.


¿Y si no consigo los objetivos? Seguir, la vida es un camino y un error no nos tumba, aprenderemos de él, y seguro entonces que no será determinante en el futuro una situación análoga porque sabremos cómo reaccionar.


Recuerda una frase de John C. Maxwell: -“ El talento es un don, tu carácter una elección”.


Pues ante ello, yo opto por elegir ser feliz, tener esperanza, fe en el futuro y aportar esfuerzo y dedicación como compromiso conmigo mismo y los que nos rodean.


Tú tienes en tu mano hacer lo mismo, merece la pena, acepta el reto.  Nos va mucho en ello.

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